En el Valle Inferior del río Negro, Argentina, la cooperativa El Avance lleva adelante un trabajo meticuloso de descascarado y procesamiento de avellanas y nueces que está abriendo nuevas oportunidades comerciales para los productores de frutos secos de la Norpatagonia.
La cooperativa opera una planta en la colonia agrícola cercana a Viedma, generando valor agregado y empleo a partir de la producción de los huertos de la zona.
El origen de esta iniciativa se remonta a 2014, cuando se creó el Clúster de Frutos Secos de la Norpatagonia, organización que reúne a instituciones públicas y privadas con el objetivo de consolidar a la región como productora de frutos secos, articulando productores, empresarios, investigadores, técnicos y funcionarios vinculados a los valles de Río Negro y Neuquén.
En 2022, los propios operarios de la planta tomaron las riendas del proyecto mediante la figura cooperativa, asumiendo la administración del Centro de Servicios para el Agregado de Valor (Sepav), ofreciendo descascarado mecánico de avellanas, nueces y almendras, fraccionamiento de productos y elaboración de aceites.
En materia de capacidad operativa, la planta puede clasificar y calibrar por dimensión hasta 1.000 kilos por hora, tanto en nuez como en avellana. El proceso incluye selección por tamaño, descascarado, selección por color y confección de la pulpa para salida comercial.
Respecto a las habilitaciones, el Centro cuenta con certificaciones del Senasa y opera como galpón de empaque habilitado para emitir Documento de Tránsito Vegetal, incluyendo el acondicionamiento para exportación de fruta con cáscara.
Sin embargo, la temporada actual presentó desafíos: las heladas provocaron mermas de hasta el 50% en la cosecha del Valle Inferior respecto a 2025, lo que llevó a la cooperativa a buscar una integración más activa con el Clúster para articular con productores del Valle Medio, Alto Valle y Neuquén.
Fuente: NoticiasNet.