Una infografía publicada por El Mercurio (Economía y Negocios, sábado 11 de julio de 2026) sitúa a Chile como el segundo productor mundial de avellanos, desplazando a Estados Unidos e Italia y quedando detrás de Turquía, líder del mercado.
Producción mundial y salto de Chile
Según cifras del Consejo Internacional de Frutos Secos y Frutas Deshidratadas (INC) citadas en el reportaje, la producción mundial estimada de avellanas pasaría de 1.405.100 toneladas en la temporada 2024/2025 a 1.215.200 toneladas en 2025/2026. En ese contexto, Turquía se mantiene como líder absoluto (920.000t en 2024/2025; 650.000t proyectadas para 2025/2026), seguida de Chile, que registró 61.100 toneladas en 2024/2025 y proyecta 122.200 toneladas en 2025/2026 — un salto que lo consolida en el segundo lugar, superando a Estados Unidos (90.000t y 107.000t, respectivamente) e Italia (89.000t y 70.000t). Otros productores relevantes son Azerbaiyán, China, Georgia, Irán, España y Francia.
Superficie en expansión constante
La superficie plantada de avellano en Chile alcanzó 49.263,6 hectáreas en 2025, con un crecimiento sostenido desde niveles marginales a fines de los años noventa, década en que se realizaron las primeras plantaciones en el país. Según el catastro frutícola de Odepa citado en el reportaje, el avellano representa hoy el 9,7% de la superficie frutícola total plantada en Chile. Las regiones con mayor superficie son Maule (21.857,2 ha), La Araucanía (9.768,3 ha), Ñuble (8.850,2 ha), Biobío (4.956,3 ha), Los Ríos (2.331,9 ha) y Los Lagos (1.433,8 ha).
Exportaciones en alza
Según cifras de Aduanas incluidas en el reportaje, las exportaciones chilenas de avellanas pasaron de 80,1 millones de dólares FOB en 2016 a 238,3 millones en 2024, con un salto a 504,9 millones en 2025. Entre enero y mayo de 2026 ya se registran 122,5 millones.
Un cultivo de bajo requerimiento hídrico y alto rendimiento potencial
El reportaje detalla que en Chile existen alrededor de 300 variedades de avellano, siendo la Tonda de Giffoni la más plantada, junto a otras como Barcelona, Tonda Gentile delle Langhe, Yamhill y Lewis o Romana. La demanda hídrica es comparativamente baja frente a otros frutales (0,75 l/s por hectárea), el ciclo vegetativo —desde inducción y diferenciación floral hasta la floración— dura entre 190 y 220 días, y la productividad promedio se ubica entre 3.000 y 3.500 kilos por hectárea. La cosecha es anual y en contraestación respecto del hemisferio norte, y el fruto debe alcanzar un 6% de humedad para ser consumido.
Destino casi exclusivo: la industria chocolatera
El 99% de la fruta se destina a la industria chocolatera —principalmente chocolates, bombones, cremas de untar, helados, snacks, amasandería, aceites, cosmética y leches vegetales—; el reportaje cita que un 13% de los productos con avellanas contiene Nutella entre sus ingredientes, y que se necesitan cuatro avellanas para elaborar un bombón Ferrero Rocher.
Rodrigo Viñambres, presidente del Comité de Avellanos, señaló en el reportaje que Chile mantendrá su posición como segundo productor mundial pese a la competencia de Estados Unidos, apoyado en el crecimiento sostenido de la superficie plantada.
Fuente: El Mercurio, sección Economía y Negocios, sábado 11 de julio de 2026, p. B10.