Las exportaciones de avellanas de Azerbaiyán registraron un importante crecimiento durante 2025, impulsadas por una mayor valorización del producto en los mercados internacionales y una demanda global en expansión.
Ubicado en la región del Cáucaso, entre Europa del Este y Asia Occidental, Azerbaiyán ha desarrollado en las últimas décadas una estrategia para diversificar su economía más allá del petróleo, posicionando a la agricultura —y en particular a las avellanas— como uno de sus productos no energéticos más relevantes.
De acuerdo con datos del Comité Estatal de Aduanas, el país exportó cerca de 18.973 toneladas de avellanas por un valor de 170,6 millones de dólares, lo que representa un aumento de 32,4% en valor respecto a 2024.
Este incremento contrasta con una leve disminución en volumen, ya que en 2024 se habían exportado alrededor de 20.169 toneladas por 128,9 millones de dólares. La tendencia confirma un alza sostenida en los precios y en la valorización del producto en el comercio internacional.
En perspectiva, el crecimiento ha sido progresivo en los últimos años. En 2023, las exportaciones alcanzaron unas 21.500 toneladas por 115 millones de dólares, mientras que en 2022 se situaron en 19.800 toneladas con retornos cercanos a los 102 millones de dólares.
Expertos atribuyen este desempeño a la creciente reputación de calidad de las avellanas azerbaiyanas, junto con una demanda internacional sostenida. Estos factores han permitido al país mejorar significativamente sus ingresos, incluso en un escenario de variaciones en los volúmenes exportados.
Actualmente, las avellanas representan el 0,68% de las exportaciones totales del país y el 4,7% de sus envíos no petroleros, consolidándose como un producto estratégico dentro de su matriz exportadora.
A nivel global, Azerbaiyán se posiciona entre los diez principales productores de avellanas, reforzando su competitividad en un mercado cada vez más dinámico por la demanda y la diferenciación por calidad.
Fuente: Today.az