De acuerdo con un informe publicado por ProChile el 10 de abril pasado, las exportaciones chilenas continúan mostrando señales de diversificación y dinamismo más allá de los tradicionales envíos de cobre y litio. Durante el primer trimestre de 2026, los embarques no vinculados a estos minerales alcanzaron los US$ 14.526 millones, con un aumento de 7,2% respecto al mismo periodo del año anterior, marcando un escenario positivo para distintos sectores productivos del país.
En este contexto, el sector agroalimentario y agroindustrial volvió a posicionarse como un actor relevante dentro de la canasta exportadora chilena, destacando especialmente el desempeño de las avellanas, que lograron cifras récord.
Avellanas: máximo histórico y consolidación exportadora
Las exportaciones de avellanas alcanzaron los US$ 70 millones durante los primeros tres meses del año, registrando su mayor nivel histórico para un primer trimestre.
Este resultado confirma la consolidación de este cultivo dentro de la oferta exportadora nacional, en línea con el crecimiento sostenido que ha mostrado en la última década, impulsado por la expansión de la superficie plantada, mejoras tecnológicas y una demanda internacional creciente, particularmente vinculada a la industria alimentaria.
El buen desempeño de las avellanas se da en un escenario donde otros productos agrícolas también presentan cifras destacadas, lo que refuerza el rol del sector en la diversificación de los envíos chilenos y en la generación de valor agregado.
Un sector en expansión dentro de una matriz exportadora más diversa
El récord alcanzado por las avellanas se enmarca en un momento clave para el comercio exterior chileno, donde los productos distintos del cobre y el litio ganan protagonismo. Este proceso de diversificación no solo incluye bienes, sino también servicios, que por primera vez superaron los US$ 1.000 millones en un primer trimestre, reflejando una economía más compleja y sofisticada.
En este escenario, las avellanas emergen como un ejemplo concreto del potencial del sector agrícola chileno para posicionarse en mercados internacionales exigentes, aportando al crecimiento de las exportaciones y consolidando a Chile como un proveedor relevante de alimentos a nivel global.
Proyección positiva
El desempeño histórico registrado a marzo anticipa un año favorable para la industria de la avellana, con expectativas de continuar fortaleciendo su presencia en mercados internacionales y seguir contribuyendo a la diversificación de la matriz exportadora del país.
Fuente: ProChile