Nestlé Italia se ha unido al proyecto experimental “Live‑Haze”, financiado por fondos PRIN del Ministerio de Universidades e Investigación italiano, cuyo propósito es transformar residuos agroindustriales en recursos valiosos para la alimentación animal, dentro del marco de la economía circular. Coordinado por cinco universidades —Turín, Catania, Milán, Perugia y Módena‑Reggio Emilia—, el estudio investiga el aprovechamiento de las cutículas de avellana, subproducto del proceso de tostado, rico en polisacáridos, ácidos grasos y antioxidantes como tocoferoles. El plan de trabajo contempla la caracterización del material, la producción de extractos polifenólicos y pruebas en animales para evaluar efectos sobre oxidación, microbiota, rendimiento productivo y calidad de carne o leche, además de un análisis de la sostenibilidad ambiental y aceptabilidad social del modelo .
Con este proyecto, Nestlé utilizara desechos de su planta Perugina en San Sisto (Perugia) y contribuye a sus metas de sostenibilidad, que incluyen reducir la huella de carbono un 50 % para 2030 y cero emisiones netas en 2050, así como mejorar reciclabilidad y reutilización de envases. Marta Schiraldi, responsable de sostenibilidad en Nestlé Italia, afirmó que transformar un residuo aparentemente pequeño puede fortalecer la cadena de suministro, calibrando la producción hacia una economía más circular y enseñando que “nada puede considerarse realmente un desperdicio, sino un recurso valioso”