En frutos secos, la poda dejó de ser una decisión de «podar o no podar» para convertirse en una pregunta sobre cuánto, cuándo y con qué objetivo hacerlo. Así lo plantea un reportaje publicado por Las Últimas Noticias (suplemento Agrolun, 24 de junio de 2026), firmado por Leslie Salamanca, que reúne la visión de especialistas en nogales, avellanos, almendros y pistachos.
El mito de que podar baja la producción
Vittorio Bianchini, productor y asesor en frutos secos, sostiene que «la poda al fin de cuentas no baja los kilos si está bien diseñada». Para el especialista, la clave no está en la cantidad de fruto, sino en su tamaño y valor: un kilo puede estar compuesto por muchas unidades pequeñas o por menos unidades de mejor calibre.
Avellano: penetración de luz limitada
A diferencia del nogal, donde la luz puede penetrar cerca de un metro y medio hacia el interior de la copa, en avellano y pistacho se ha observado una penetración menor, cercana a 1,10 metros. Esto obliga a un manejo distinto: según el reportaje, en avellano y almendro —donde el mercado no siempre diferencia tanto por tamaño— el criterio debe orientarse a podar más suave, mejorar la luminosidad interior y maximizar la producción, en lugar de perseguir calibre como objetivo principal.
Huertos embosados, menos producción
Gabino Reginato, investigador y decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, advierte que en avellanos muy embosados comienza a producirse una baja de producción, «porque no hay suficiente luz al interior de la copa». Cuando la luz no entra a la copa, las ramas internas pierden actividad y el árbol concentra su producción solo en la superficie externa.
Decidir antes de perder el follaje
Bianchini recomienda definir la estrategia de poda al término de la cosecha, antes de que el árbol pierda completamente el follaje, ya que en invierno un huerto puede «parecer iluminado» sin estarlo realmente: a esa lectura hay que sumarle las hojas y el crecimiento de los brotes nuevos que vendrán.
Fuente: Las Últimas Noticias, Agrolun, 24 de junio de 2026