Más de un centenar de productores y asesores técnicos del sector se reunieron en el auditorio del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), en Chillán, para participar en el seminario «Avances en el manejo del cultivo del avellano», orientado a fortalecer la producción de este fruto destinado a la industria chocolatera internacional.
El director regional de INIA Quilamapu, Rodrigo Avilés, destacó el aporte constante del instituto en el desarrollo del avellano desde fines de la década de 1990, mediante la generación y transferencia de conocimientos que han contribuido a establecer huertos en el centro sur del país.
El investigador en fertilidad de suelos y coordinador del seminario, Juan Hirzel, señaló que el cultivo ha experimentado una importante evolución comercial en los últimos 27 a 28 años, gracias a la incorporación de nuevas variedades, cambios en los sistemas de plantación y una mejor comprensión de factores como el manejo de la luz, la poda y la regulación de la carga productiva. En materia de fertilización, indicó que hoy se incorporan herramientas como bioestimulantes, análisis nutricionales propios desarrollados por INIA y programas de fertilización basados en análisis de suelo.
En cuanto al manejo de plagas, explicó que cada vez existen más controladores biológicos y técnicas combinadas que permiten reducir el uso de pesticidas.
Enfermedades que afectan la producción
La fitopatóloga de INIA Quilamapu, Daina Grinbergs, advirtió que hongos como el Chondrostereum purpureum, conocido como «Plateado de los frutales», pueden provocar importantes pérdidas productivas. Como ejemplo, citó el caso de un huerto de la variedad Lewis en 2019, que registró una caída de rendimiento en plantas afectadas de hasta 65%, equivalente a 3,8 toneladas por hectárea y una merma económica de 2.400 dólares por hectárea. La especialista enfatizó que la prevención es la principal estrategia para controlar hongos de la madera, recomendando el uso de plantas sanas, evitar podas en períodos de alto riesgo de infección y eliminar oportunamente restos de poda o material leñoso infectado.
El entomólogo Luis Devotto, por su parte, señaló que la expansión territorial del cultivo ha generado brechas de conocimiento sobre las plagas que lo afectan, favoreciendo una alta dependencia de insecticidas, en un rubro que se encuentra «en una etapa muy inicial de manejo integrado».
Fuente: EnLaCiudad.cl