
La temporada 2025 promete ser excepcional para la industria de las avellanas en Chile, con proyecciones que indican una producción de entre 80.000 y 90.000 toneladas, superando ampliamente las 56.000 toneladas alcanzadas el año pasado. Este incremento se atribuye a las favorables condiciones climáticas, que incluyeron un invierno con abundantes precipitaciones y una primavera sin heladas. Estas circunstancias han propiciado una excelente floración y fertilización, fundamentales para el desarrollo de frutos de calidad superior.
Además, los precios de las avellanas han experimentado un alza significativa debido a factores como los problemas de producción en Turquía, el mayor productor mundial. En Chile, el valor por kilo de la variedad Tonda di Giffoni ha alcanzado los 4,25 dólares, marcando el segundo precio más alto registrado en la historia de este cultivo. Este contexto ha revitalizado el interés de los inversionistas, lo que se refleja en la venta récord de plantas de avellano y en el aumento continuo de la superficie cultivada.
Expertos del sector, como Francisco Moreno, director de Agrícola Mataquito, destacan la eficiencia productiva chilena, que ahora aspira a 3.500 kilos por hectárea, muy por encima de los estándares globales. Este dinamismo, combinado con el reconocimiento internacional de la calidad de las avellanas chilenas, posiciona al país como un actor clave en el mercado global, atrayendo tanto a agricultores como a compradores extranjeros. La cosecha de 2025 no solo representa un récord en volumen y precios, sino también un testimonio del avance técnico y climático de esta industria en Chile.
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